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¿Conoces los beneficios de las semillas de limón?

¿Qué sueles hacer con las semillas del limón?

Daniela tenía unos invitados en su casa por motivo del ascenso de su esposo en el trabajo. Por lo que decidieron celebrar, con un grupo de amigos y familiares.

Mientras los adultos hablaban y bebían licor, los niños disfrutaban de una rica limonada que preparo Daniela especialmente para ellos.

Cuando se acabo la jarra de limonada, Daniela decidió preparar un poco más. Esta vez varias de sus amigas la estaban acompañando en la cocina y notaron que ella guardaba las semillas de limón.

“Daniela, que harás con esas semillas del limón”– Pregunto unas de sus amigas con mucha curiosidad.

Cuando consumimos limón, es común utilizar la pulpa y descartar las semillas. Algunas personas hacen un gran esfuerzo para evitar incluir las semillas, ya que saben ligeramente amargas y pueden disminuir el buen sabor de sus jugos y bebidas. Sin embargo, las semillas en realidad pueden brindar múltiples beneficios para la salud.

Se ha utilizado para el control de bacterias, mejorar el sistema inmunológico, promover la digestión y como expectorante. Se puede decir que los nutrientes contenidos en las semillas de limón son similares a los del fruto.

Las semillas de limón son realmente comestibles y seguras para ser consumidas, contienen: antioxidantes, flavonoides, aminoácidos, ácidos grasos, vitamina C, Vitamina E.

Las semillas pueden significar un gran beneficio para tu salud:

✅Favorece la desintoxicación
✅Alivian el dolor
✅Elimina lombrices
✅Previenen la candidiasis
✅Nutren la piel
✅Sirven para tratar el acné
✅Combate la infección del tracto urinario

Cada día que logramos estar sanos, debe ser un día de alegría. Por nosotros, por nuestra familia, por nuestro entorno y por cada pequeño granito de arena que entregamos a las personas que nos acompañan en el viaje de la vida.

Fuente: Cocó March, N.M.D.

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Te regalamos 9 tips para acelerar el metabolismo

Los especialistas, nutricionistas, entrenadores, preparadores físicos y hasta los bloggers hablamos del metabolismo, pero ¿realmente sabes quién es el? ¿En qué lugar se enamoró de ti?… ¿De dónde es… a qué dedica el tiempo libre? Ok, ahora que te hice reir, aunque sea un poco, paso a explicarte qué es eso que entendemos por metabolismo.

Se trata de un conjunto de procesos químicos que se dan en el cuerpo humano. Los mismos pueden ocurrir rápida o lentamente. Lo cierto es que mientras más rápido sea, tu cuerpo va a necesitar más calorías para su correcto funcionamiento.

En palabras científicas: El metabolismo basal o tasa metabólica de base es la energía (en calorías) que el cuerpo necesita para poder funcionar y mantener sus funciones orgánicas vitales, tales como respirar, hacer la digestión o, mantener la actividad intelectual. El valor de la tasa metabólica en reposo da el dato fundamental de cuántas calorías se debe consumir para mantener el peso ideal y no excederse en el consumo para no ganar peso, publica Infosalus.

¿En español? Se engorda si se ingiere más calorías de las que el cuerpo necesita.

De acuerdo con la autora Conchita Vidales, al metabolismo le afectan tres circunstancias “claramente identificadas”: la inflamación, la disfunción digestiva y el desequilibrio hormonal. A su juicio, el estrés emocional se suma a esa lista, puesto que los estados de ánimo condicionan la manera de alimentarse, de relacionarse con el medio, y hasta el descanso y horas de sueño y, por ende, el metabolismo.

Metabolismo rápido o lento, ¿Cómo saber?

Las personas que lo tienen rápido suelen tener procesos digestivos más rápidos, es decir, una comida normal la pueden digerir en una hora mientras que las personas que tienen el metabolismo lento están más rato para digerir los alimentos pudiendo, incluso, llegar a estar más de 2 horas con la sensación de acabar de comer. Las personas con el metabolismo rápido tienden a tener el cuerpo muy caliente puesto que el organismo está procesando más energía y, por tanto, tus músculos trabajan de forma más eficiente haciendo que se aumente la sensación interna de calor. Por contra, las personas con el metabolismo lento suelen ser más friolentas.

Otro de los signos que te ayudarán a saber si tienes el metabolismo lento o rápido es tu transpiración, es decir, si te cuesta mucho sudar o, incluso haciendo ejercicio, sudas muy poco es porque tienes el metabolismo lento; en cambio, las personas que sudan mucho es porque su metabolismo trabaja sobremanera haciendo que todo el cuerpo esté en constante gasto energético. Cuando una persona tiene el metabolismo rápido tiende a comer más cantidad de comida puesto que el organismo necesita un mayor número de calorías para poder pasar una jornada normal que las que necesita una persona con el metabolismo lento. Así pues, si ves que alguien come mucho pero que no engorda, seguramente se debe a que tiene el metabolismo rápido.

¿Tu metabolismo es lento?

Te regalamos algunos tips para que lo aceleres y así tengas mejor salud:

1. Dormir bien


Tener un sueño inadecuado no sólo es malo para la salud en general, también puede ralentizar la tasa metabólica y aumentar el riesgo de ganar peso. Según la ciencia, dormir poco equivale irremediablemente a tener un metabolismo lento.

Un estudio mostró que la tasa metabólica disminuyó un 2,6% cuando los adultos sanos durmieron sólo cuatro horas por noche durante cinco días seguidos. Otra investigación de cinco semanas encontró que la interrupción sostenida del sueño, junto con los tiempos de sueño irregulares, redujo la tasa metabólica en reposo en promedio, en un 8%.

2. Beber té verde


Se demostró que el té verde aumenta el metabolismo en un 4-5%. Ayuda a convertir parte de la grasa almacenada en el cuerpo en ácidos grasos libres, lo que puede aumentar la quema de grasa en un 10-17%. Como es bajo en calorías, beber té verde puede ser bueno para la pérdida o mantenimiento de peso.

3. ¡A desayunar!

Muchos hacen lo posible para dormir más, y si eso significaba saltarme el desayuno, no les importaba. Sin embargo, la ciencia ha comprobado que para un mejor metabolismo es necesario desayunar, aunque sea comer algo pequeño.

4. Beber mucha agua


Las personas que beben agua en lugar de bebidas azucaradas tienen más éxito en perder peso y controlarlo.
Los estudios demostraron que beber 17 onzas (0,5 litros) de agua aumenta el metabolismo de reposo en un 10-30% durante aproximadamente una hora.

5. Levantar pesas


El músculo es más activo metabólicamente que la grasa, y el músculo construido puede ayudar a aumentar el metabolismo. Esto significa que se queman más calorías cada día, incluso en reposo. Levantar pesas es favorable siempre y cuando no se exceda del peso que el cuerpo puede tolerar.

6. Ejercicio cardio

Ya no hay excusas para no andar en bicicleta. 45 minutos de ejercicio en ella pueden ayudar a la tasa metabólica por más de 12 horas.

7. Ojo con los alimentos

A una dieta saludable es necesario incorporarle algunos alimentos que aceleran el metabolismo como el  melón, pepino, arándanos, apio, espinacas, brócoli, granadas, semillas de lino y ciruelas.